El comercio no podía esperar el veredicto de la cadena
Flexa nació en 2018 de un desfase temporal. El cliente autorizaba enseguida, pero la firmeza llegaba demasiado tarde para una caja. En abril de 2019 presentó Flexacoin como el activo que asumiría ese intervalo. Cada proveedor elegía una aplicación y aportaba FXC; esa cantidad fijaba el volumen pendiente que podía procesar. Un fallo podía consumir garantía y los pagos correctos sustentaban recompensas.
El plan económico llegaba hasta 2045. De 100.000 millones de FXC, desarrollo comercial y ayudas a desarrolladores recibían 25% cada uno; equipo y empleados y ventas, 20% cada uno; desarrollo de red, 10%. Era un plan de uso y desbloqueo, no un mapa actual del control de las carteras restantes.
