El objeto útil es una coordenada ya conocida
GPS y las demás constelaciones GNSS emiten desde miles de kilómetros. La señal llega con errores de órbita, reloj y atmósfera, además de reflejos urbanos. Una antena cuya posición exacta se conoce compara lo anunciado por el satélite con la realidad y permite que los rovers cercanos corrijan su cálculo. GEODNET la llama Base Station o Satellite Miner.
El nombre puede confundir. La caja no mina satélites ni asegura una cadena proof-of-work: transmite observaciones a GEODNET Cloud Platform. El proyecto anuncia corrección en unos 20–40 kilómetros y posición centimétrica, condicionadas al receptor, cielo visible, reflejos, enlace de datos y salud de la estación. El mapa de 100.000 estaciones es un objetivo de largo plazo, no un despliegue comprobado aquí.
