Un registro para máquinas sin comisiones atraviesa varias migraciones
IOTA comenzó en 2015 con un grafo acíclico dirigido, o DAG, llamado Tangle y la promesa de transferencias sin mineros ni comisiones por transacción. Esa identidad sobrevivió a registros incompatibles. En abril de 2021, Chrysalis trasladó a los usuarios a una estructura con firmas EdDSA y salidas de transacción UTXO. Acceder al saldo dependía de herramientas de migración y claves, no solo de reconocer el mismo símbolo.
Stardust llegó el 4 de octubre de 2023 con activos nativos y una controvertida bifurcación de la oferta. La rama que recibió apoyo fijó la oferta total en 4.600.000.000 IOTA para financiar programas del ecosistema y una asignación de Assembly a IOTA. IOTA Classic conservó la oferta anterior, pero no recibió apoyo continuado de las herramientas de la Fundación.
La historia importa porque IOTA nombra tanto un saldo como una continuidad social y de software. Una bifurcación puede reproducir saldos; las plataformas de intercambio, las carteras, los desarrolladores y los validadores deciden qué estado sigue siendo económicamente utilizable.