El 26 de agosto de 2026 MEXC anunció el canje 1:1, llamó anterior a TRON y nuevo a BNB, y terminó los depósitos y canjes del token antiguo. Demuestra el tratamiento de su custodia, no la migración universal de todos los tenedores.
El 4 de septiembre de 2026, el contrato antiguo mostraba 3.391B y el nuevo unos 753.363M. El standingOwner antiguo correspondía al propio contrato; el nuevo tenía un propietario externo. Los materiales revisados no aportaron una tabla de bloqueos, quemas y migraciones que permitiera conciliarlos. Por ello, no está justificado sumarlos ni tratarlos como cantidades exactamente equivalentes en ambas cadenas.
El nuevo propietario controla las condiciones para confiar en mensajes de otras cadenas. El token BNB emplea LayerZero OFT y fija un máximo de 12.000M. El contrato desplegado revisado no es un proxy, pero su propietario elige los contratos remotos de confianza, el delegado de configuración, las opciones y el mecanismo de inspección. Esas decisiones determinan qué mensajes acepta el token.
Los materiales revisados no documentan REAL como RWA ni identifican un mecanismo de transmisión y verificación de precios o datos inmobiliarios. Siguen pendientes otras cuestiones: quién controla la clave del propietario de BNB, cómo se concilian las migraciones, quién mide las recompensas y qué entidad tiene obligaciones frente a los usuarios si fallan las aplicaciones o la conexión entre cadenas. Estas lagunas limitan lo que puede afirmarse sobre la descentralización; no prueban que esos acuerdos operativos no existan.