Fortunas y errores6 min de lecturaActualizado 2026-08-19Bitcoin (BTC)

La pizza de los 10.000 bitcoins: 700 millones de dólares a 70.000$ por Bitcoin

El 22 de mayo de 2010, Laszlo Hanyecz intercambió 10.000 BTC por dos pizzas: una compra temprana de bienes físicos ampliamente documentada. Las cifras millonarias son cálculos condicionales con precios supuestos.

La pizza de los 10.000 bitcoins: 700 millones de dólares a 70.000$ por Bitcoin

Resumen clave en 3 puntos

  • El detonante / ParadojaEl 18 de mayo de 2010, Laszlo Hanyecz ofreció 10.000 BTC por dos pizzas a domicilio.
  • El punto de inflexiónEl 22 de mayo comunicó el éxito y agradeció a jercos, identificado después como Jeremy Sturdivant.
  • El legado históricoEl intercambio dio nombre al Bitcoin Pizza Day; las comparaciones en dólares dependen del precio supuesto del BTC.

Cronología de los hechos

18 Mayo 2010¿Pizza por bitcoins?

Laszlo publica su famosa oferta en el foro Bitcointalk solicitando 2 pizzas familiares a cambio de 10.000 BTC.

22 de mayo de 2010Confirmación del intercambio

Hanyecz comunica el éxito y da las gracias a jercos.

4 de agosto de 2010La oferta queda en pausa

Hanyecz dice que ya no genera miles de monedas al día y suspende nuevos intercambios por pizza.

Cada 22 de mayoBitcoin Pizza Day

El aniversario recuerda el intercambio de bitcoins por pizza.

1. «¿Pizza por bitcoins?»: El mensaje en el foro que hizo historia

El 18 de mayo de 2010, Laszlo Hanyecz, programador de Jacksonville, Florida, abrió en Bitcointalk un hilo titulado «Pizza for bitcoins?». Ofrecía 10.000 BTC por dos pizzas grandes entregadas en su casa. Un saldo en un ordenador iba a convertirse en una petición que otra persona tendría que llevar a la práctica.[4]

Le servían tanto las pizzas caseras como un pedido a domicilio, y quería que sobrara para el día siguiente. También describió los ingredientes: verduras y carne corrientes, sin coberturas extrañas de pescado. El experimento tenía un objetivo cotidiano. Buscaba que alguien le consiguiera comida, en lugar de cambiar un saldo digital por otro.[4]

Las respuestas muestran la distancia entre una cotización y un pago útil. Un participante calculó que las monedas podían venderse por unos 41 dólares en BitcoinMarket. Era la estimación de mercado de un usuario, no un cálculo del coste eléctrico ni la factura de las pizzas. El 21 de mayo, Hanyecz preguntó si ofrecía demasiado poco; el intercambio aún no se había confirmado.[4]

2. El acuerdo se convierte en un pedido

El 22 de mayo, Hanyecz comunicó que había intercambiado 10.000 BTC por pizza y dio las gracias a jercos. Jeremy Sturdivant se identificó después como la otra parte en una entrevista con Bitcoin Who’s Who. Explicó que habían acordado la operación por IRC, un sistema de chat.[4][5]

Sturdivant recordó haber pagado por internet con una tarjeta de otro estado. Negó haber vivido en el Reino Unido: dijo que nunca había viajado fuera de Estados Unidos. Su recuerdo de la cadena tampoco era perfecto. Recordaba Domino’s, pero reconoció que las fotografías mostraban Papa John’s. Su recuerdo conserva la tarea práctica de conseguir la entrega, aunque deja a las fotografías la identificación de la cadena.[4][5]

El mensaje de confirmación de Hanyecz incluía un enlace a fotografías. La oferta pública y su desenlace hacen de este caso una compra temprana de bienes físicos con Bitcoin ampliamente documentada. Sturdivant conectó el pago digital con un pedido corriente; eso no significa que la pizzería aceptara BTC directamente. Dos personas habían dado una utilidad concreta a esas monedas.[4][5]

3. Más allá de la pizza: Un prototipo de minería

El comprador de las pizzas también desarrollaba herramientas para Bitcoin. El 10 de mayo de 2010 había publicado un paquete para Mac OS X que utilizaba OpenCL para generar bitcoins con una GPU. Su anuncio indicaba Mac OS X 10.6 o posterior e invitaba a probar el programa. Ocho días antes de ofrecer monedas por pizza, ya pedía a la comunidad que probara su programa.[2][4]

En una respuesta posterior lo describió como un prototipo y explicó cómo podían interferir los trabajos de la CPU y la GPU. El rendimiento dependía del equipo y de la configuración; aquel mensaje no demuestra una mejora universal de diez veces. Hacer útil el programa exigía probar cómo repartir el trabajo entre los dos tipos de procesador, no solo instalar una tarjeta gráfica.[2][4]

El 4 de agosto, Hanyecz escribió en el hilo de las pizzas que ya no podía generar miles de monedas al día y que suspendía nuevas operaciones de ese tipo. Era su propio relato retrospectivo de los ingresos de minería, no una serie diaria medida de forma independiente. La misma persona que había ofrecido monedas por comida explicaba ahora por qué no podía seguir haciéndolo indefinidamente.[2][4]

4. La aritmética detrás de una factura de 700 millones de dólares

La cantidad de la oferta original permanece fija: 10.000 BTC. La cifra en dólares cambia según el precio que se elija para multiplicarla. Esa diferencia hace que la comparación de las pizzas sea tan memorable como fácil de interpretar mal.[4]

Si se supone un precio de 70.000 dólares por BTC, 10.000 BTC equivalen a 700 millones de dólares: 350 millones por pizza. Con un precio supuesto de 100.000 dólares por BTC, el total sería de 1.000 millones. Son cálculos condicionales, no una cotización actual, la factura del restaurante ni dinero que Hanyecz obtuviera en efectivo con la operación.[4]

La mirada retrospectiva también omite la incertidumbre de los participantes. Gastar mostró una utilidad práctica de Bitcoin; no garantizó su adopción posterior ni convirtió aquella compra en una causa necesaria de todas las subidas de precio. El logro fue más concreto: una oferta se convirtió en un intercambio cuyo registro podían leer otras personas.[4]

5. Recordar el experimento: Bitcoin Pizza Day

En 2019, Hanyecz habló con Anderson Cooper, de CBS, sobre su deseo de cambiar dinero de internet por un bien físico.[3]

Esa perspectiva devuelve la historia a su pregunta inicial: ¿podían aquellas monedas comprar algo fuera del ordenador? La respuesta llegó gracias a una persona dispuesta a organizar la otra parte del trato. Los cálculos sobre una fortuna posterior plantean otra pregunta, que nadie podía resolver entonces conociendo de antemano los precios futuros.[3]

El 22 de mayo pasó a conocerse como Bitcoin Pizza Day. El contraste que perdura enfrenta la magnitud del pago digital con una comida corriente. Como lectura del episodio, su lección más sólida es que utilizar un sistema nuevo puede mostrar posibilidades que un saldo por sí solo no revela. No promete que gastar o conservar vaya a producir el mejor resultado financiero.[3]

Lecciones clave para inversores y creadores

Mercado e inversión

Cotizar no es pagar

El foro ya discutía una cotización. Conseguir comida requería que alguien completara la otra parte del intercambio.

Tecnología y arquitectura

Un prototipo en pruebas

El mensaje de mayo de 2010 sobre OpenCL documenta experimentos de minería con GPU cuyo rendimiento dependía del equipo y la configuración.

Filosofía y descentralización

Participar sin conocer el futuro

Probar una utilidad y maximizar la rentabilidad futura son objetivos distintos. El intercambio ilustra el primero sin garantizar el segundo.

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Historias para seguir leyendo

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Fuentes y referencias

  1. [1]Fuente 1: Blockchain.com: Transacción de Bitcoin cca75078…Blockchain.com Explorer · 2010-05-22
  2. [2]Fuente 2: Hanyecz: Compilación para Mac OS X y prototipo OpenCLBitcointalk / Laszlo Hanyecz · 2010-05-02
  3. [3]Fuente 3: CBS: La historia del Bitcoin Pizza DayCBS News · 2019-05-22
  4. [4]Fuente 4: Bitcointalk: Oferta de pizza por bitcoinsBitcointalk / Laszlo Hanyecz · 2010-05-18
  5. [5]Fuente 5: Bitcoin Who’s Who: Entrevista con Jeremy SturdivantBitcoin Who’s Who