La cola de préstamos de Aella rompió el primer diseño
Cuando Tae Oh fundó Gluwa en 2016, el problema no nacía en los mercados de criptomonedas. Un prestatario excluido del crédito formal podía pagar con puntualidad y aun así llegar al siguiente prestamista sin un historial portátil. Creditcoin pretendía que los prestamistas publicaran cada suceso en un registro común, para consultar el desempeño sin entregar toda la historia a un banco o plataforma.
Gluwa intentó primero convertir la idea en un contrato inteligente de Ethereum. Para cuando terminó el prototipo, la congestión de CryptoKitties había elevado los costes, mientras Aella recibía más de 1.000 solicitudes por hora, según el relato de diseño de 2019. La desproporción cambió la arquitectura: Creditcoin pasó a ser una cadena Hyperledger Sawtooth especializada, evitando que los registros de préstamos compitieran con aplicaciones ajenas por espacio de bloque.
