Un manifiesto de contenidos financia la cadena
Tron Foundation apareció en Singapur en 2017 con Justin Sun en el centro. Su documento imaginaba creadores que publicaban, almacenaban y cobraban sin entregar la distribución a una plataforma dominante. TRX, todavía token de Ethereum, se vendió entre agosto y septiembre como unidad para entrar en esa economía.
El reparto trazó también el poder inicial: 40% de 100.000 millones para venta pública, 15% privada, 35% Fundación y ecosistema, y 10% para Peiwo, controlada por Sun. Años después la SEC sostuvo que al menos 45% quedó bajo su control al sumar Fundación y Peiwo. Fue la tesis de la demanda, no un hecho declarado tras juicio.
Un token de Ethereum podía anunciar un nuevo internet, pero no operar por sí solo la red independiente del plan. El equipo dedicó el año siguiente a convertir el relato de venta en un libro mayor propio.
