El contrato de Ethereum acuñó 420.690.000.000.000 REKT una sola vez al crearse. La página oficial del lanzamiento asignó 63,5% a la comunidad, 15% a colaboradores, 11% al ecosistema —incluidos liquidez y mercados—, 7,5% a inversores y 3% a asesores. Dentro del bloque comunitario, el 24,3% de la oferta total correspondió a reclamaciones iniciales del TGE y el 39,2% quedó en manos de la fundación del token para iniciativas futuras sin calendario fijo. Por tanto, «100% desbloqueado en el TGE» no significó que cada token ya estuviera en manos de un usuario final.
El código verificado de Ethereum admite transferencias y límites de gasto autorizados a terceros, denominados allowance. EIP-2612 permit permite aprobar esos límites mediante una firma. El titular puede quemar sus tokens o autorizar una quema delegada con burnFrom dentro del límite concedido. No hay una función de emisión invocable después de crear el contrato. Las funciones pause y unpause, para detener y reanudar transferencias, estaban reservadas al propietario; el 5 de septiembre de 2026, owner() devolvió la dirección cero y paused() devolvió false. En ese momento, no se podían accionar esos controles por la vía ordinaria de propiedad.
REKT en Base, 0xb3e3...ebba, es una representación de los activos trasladados mediante el puente. Su código verificado OptimismMintableERC20 identifica REKT de Ethereum como token de origen en la otra red y permite que solo el puente designado acuñe o queme unidades en Base. Estas operaciones ajustan los saldos al movimiento entre cadenas; no restauran una clave de emisión en Ethereum ni crean una segunda oferta canónica independiente. La revisión del 5 de septiembre de 2026 dejó constancia de unas condiciones de recompensas separadas: Rekt Brands controlaba las reglas de DRANK y los puntos no garantizaban efectivo, tokens, acciones ni productos. El 6 de septiembre no se pudo recuperar el texto legible de esas cláusulas, por lo que no se reconfirmó su redacción vigente.