Una empresa de mensajería vendió una moneda que nunca llegó a una billetera
Telegram empezó a desarrollar TON en 2017 y, mediante Telegram Group y TON Issuer, prometió unos 2.900 millones de futuros Grams a 171 compradores privados en 2018. Los más de 1.700 millones de dólares financiarían tanto una blockchain fragmentada y rápida como Telegram Messenger. Todavía el 6 de enero de 2020 la empresa advertía que no se había emitido ningún Gram y que la cadena seguía en pruebas.
La SEC había demandado el 11 de octubre de 2019, alegando que la entrega y posterior reventa completarían una oferta de valores no registrada. Tras la orden judicial, Pavel Durov anunció el 12 de mayo de 2020 que Telegram no seguiría con TON. El acuerdo publicado el 26 de junio exigió devolver más de 1.200 millones de dólares a los inversores y pagar una sanción de 18,5 millones; el anuncio no acreditaba que todos los reembolsos se hubieran completado ese día. No puso el activo en circulación.
