“Usted no es Satoshi”: El juicio en Londres que destrozó 8 años de engaños de Craig Wright
Tras 22 jornadas de vista en Londres, el juez James Mellor declaró en marzo de 2024 que Craig Wright no era Satoshi Nakamoto. La sentencia de identidad de mayo concluyó que Wright había falsificado documentos a gran escala. Otra resolución, dictada en julio, impuso prohibiciones judiciales y remitió la documentación a la fiscalía británica para que considerara si procedía actuar; no fue una condena penal. En diciembre, el tribunal declaró que una nueva demanda infringía la orden de julio y constituía desacato.

Puntos clave
- El juicio sobre la identidad se celebró durante 22 jornadas señaladas entre el 5 de febrero y el 14 de marzo de 2024 y terminó con cuatro declaraciones que negaban que Wright creara Bitcoin.
- La sentencia de mayo determinó que Wright mintió repetidamente y falsificó documentos a gran escala; fue una decisión civil sobre identidad, no una condena penal.
- La resolución de julio prohibió nuevas reclamaciones basadas en ser Satoshi y remitió documentos a la fiscalía para su estudio; en diciembre se declaró desacato por incumplir esa orden.
Cronología de los hechos
El Tribunal Superior examina el asunto de COPA y la cuestión común de varios procesos de desarrolladores.
Mellor afirma que Wright no escribió el libro blanco, no fue Satoshi y no creó el sistema ni el software inicial.
La resolución escrita explica el análisis forense y constata falsificación y prueba falsa a gran escala.
El tribunal frena nuevas afirmaciones de autoría y remite los documentos para considerar una eventual actuación penal.
El tribunal concluye que una reclamación de unos 911.000 millones de libras vulneró la orden de julio.
1. Una identidad sometida a prueba judicial
Craig Wright afirmaba públicamente desde 2016 que era Satoshi Nakamoto. No se trataba solo de reputación: esa identidad sustentaba pretensiones sobre el libro blanco de Bitcoin y litigios que afectaban a desarrolladores y otros participantes. COPA pidió al Tribunal Superior británico que resolviera la cuestión previa de identidad, y varios procesos relacionados se acumularon para una vista común.[1][4]
La vista fue extensa, pero no un juicio continuo de seis semanas. La sentencia de mayo enumera 22 jornadas: del 5 al 9, del 12 al 16, del 19 al 23 y del 26 al 29 de febrero, además del 12 al 14 de marzo de 2024. El resultado oral, sus fundamentos, las medidas y el desacato llegaron en cuatro etapas distintas.[1]
Al terminar los alegatos el 14 de marzo, Mellor consideró la prueba tan abrumadora que anunció cuatro conclusiones de inmediato. La explicación completa llegó en mayo y las medidas en julio. Presentarlo como una sola sentencia penal desfigura la actuación real del tribunal.[1][2][5]
2. Cómo se deshizo la fábrica de pruebas
COPA no tenía que refutar cada historia contada por Wright. Analizó la procedencia de documentos presentados como registros del nacimiento de Bitcoin. Los peritos compararon tipografías, versiones de programas, metadatos, historiales de edición, sistemas de archivos y supuestas fuentes para saber si cada pieza podía existir cuando Wright decía.[1]
La sentencia documenta anacronismos y manipulaciones repetidos. Mellor empleó un lenguaje judicial concreto: documentos falsificados a gran escala, prueba falsa y mentiras reiteradas para eludir los problemas revelados por el análisis técnico.[1][4]
La precisión no rebaja la conclusión. La vincula a hechos establecidos por el tribunal y evita inflar un recuento. Al repetirse defectos de procedencia en registros supuestamente independientes, cada nueva explicación generaba otra contradicción que debía encajar.[1]
3. Lo que decidió mayo y lo que no decidió
La identidad se resolvió en un procedimiento civil. Mellor concluyó que Wright no escribió el libro blanco, no fue quien usó el seudónimo Satoshi Nakamoto entre 2008 y 2011, no creó el sistema Bitcoin y no fue autor de las primeras versiones del software.[1][5]
Mellor presentó esa conclusión en la sala el 14 de marzo mediante cuatro declaraciones separadas: negó la autoría del libro blanco, el uso del seudónimo Satoshi, la creación del sistema y la autoría del software inicial.[1]
Los fundamentos de mayo también contienen conclusiones graves sobre falsificación y testimonio falso. No constituyen por sí solos una condena penal. Una causa penal requeriría una decisión separada de la fiscalía y su propio procedimiento. Distinguirlo no suaviza el resultado: delimita exactamente qué quedó probado.[1][2]
4. Las prohibiciones llegaron en julio, no en mayo
La resolución de julio trató las consecuencias de la decisión de identidad. Mellor prohibió iniciar o amenazar procesos basados en que Wright fuera Satoshi o en derechos dependientes de esa identidad. También ordenó publicar y difundir el resultado, en atención al alcance de las pretensiones anteriores.[2]
En esa fase se trataron costas y protección de activos. En materia penal, Mellor dispuso enviar la documentación al Crown Prosecution Service (CPS) para que considerara si debía iniciarse una causa por perjurio u otra conducta y, en su caso, solicitar una orden de detención.[2]
La expresión decisiva es «para que considere». El tribunal no afirmó que la fiscalía hubiera acusado o condenado a Wright. La remisión abrió una posible vía penal, pero dejó la decisión donde la sitúa el derecho inglés: en manos de la fiscalía.[2]
5. Diciembre comprobó si la orden tenía fuerza
La historia no terminó con la prohibición. En octubre de 2024 Wright presentó una nueva demanda valorada en unos 911.000 millones de libras, apoyada otra vez en premisas ligadas a su supuesta identidad como Satoshi. COPA sostuvo que infringía la orden de julio.[3]
El 19 de diciembre, el Tribunal Superior declaró que hubo incumplimiento deliberado y responsabilidad por desacato. Fue un procedimiento distinto sobre obediencia a una orden existente, no una condena penal retroactiva por las pruebas del juicio de identidad.[3]
La secuencia jurídica queda clara: marzo aportó las declaraciones inmediatas; mayo, los fundamentos y conclusiones civiles; julio, las medidas y la remisión al CPS para estudio; diciembre, el desacato por una nueva infracción. La lección no es que un tribunal sustituya a la criptografía, sino que las afirmaciones documentales terminan ante sistemas que examinan procedencia, coherencia y cumplimiento.[1][2][3]
Lecciones clave para inversores y creadores
La procedencia pesa más que el volumen
Tipografías, historiales de edición, fechas, estructuras de archivo y comparación de fuentes revelan cuándo la edad aparente de un documento no coincide con su origen digital.
Una conclusión civil no es una condena penal
Un juez puede establecer hechos graves y enviar material a la fiscalía, pero una remisión para estudio no equivale a acusación ni condena.
La identidad exige pruebas verificables
La historia de Bitcoin no cambia por repetición o litigio; una autoría extraordinaria debe superar comprobaciones documentales y criptográficas.
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Fuentes y referencias
- [1]Fuente 1: COPA contra Wright: sentencia sobre la identidad [2024] EWHC 1198 (Ch)Tribunal Superior de Inglaterra y Gales · 2024-05-20
- [2]Fuente 2: COPA contra Wright: sentencia sobre medidas [2024] EWHC 1809 (Ch)Tribunal Superior de Inglaterra y Gales · 2024-07-16
- [3]Fuente 3: COPA contra Wright: responsabilidad por desacato [2024] EWHC 3315 (Ch)Tribunal Superior de Inglaterra y Gales · 2024-12-19
- [4]Fuente 4: Publicación de la sentencia del juicio COPA contra Craig WrightCrypto Open Patent Alliance · 2024-05-20
- [5]Fuente 5: El juicio de identidad concluye que Wright no creó BitcoinMorgan Lewis · 2024-05-24


