Los delegadores de BABY cobran inflación y votan directamente; si no lo hacen, el validador usa el poder delegado. Depósitos, cuórum y umbrales muestran un procedimiento de protocolo, no un derecho contra una empresa.
Quien aporta BTC elige Finality Provider y puede recibir BABY, pero no gobierna. El registro vincula direcciones de Bitcoin y Babylon. Antes de activar una delegación, seis de las nueve claves covenant actuales deben firmar sus transacciones definidas de salida anticipada y penalización; bbn-1 fija el recorte de BTC en 0,1%. Con esas firmas presentes, una doble firma EOTS expone la clave privada del Finality Provider y permite completar la vía de penalización. El comité no puede gastar fuera del script ni bloquear la salida al vencer el plazo; claves y cuórum son parámetros de gobernanza.
Ninguno de los roles documenta rescate o participación en Babylon Labs o la Fundación. Los derechos comprobados de BABY son uso de cadena, recompensa bajo parámetros mutables y voto.