Origen: tokenizar un producto de liquidez institucional
BlackRock anunció BUIDL en marzo de 2024 como su primer fondo tokenizado emitido en una blockchain pública. El diseño inicial colocó una estrategia de liquidez institucional —efectivo, letras del Tesoro de EE. UU. y acuerdos de recompra— detrás de una representación en blockchain de la titularidad del fondo.
Los materiales de lanzamiento presentaron la tokenización como una mejora de la infraestructura: la emisión, la negociación, la liquidación y las transferencias podían adaptarse mejor al entorno digital. No la describieron como una moneda minorista sin permisos. En el lanzamiento, la oferta se estructuró para inversores cualificados a través de Securitize Markets, con una inversión mínima inicial de $5 million y restricciones de colocación privada.
