Bajo el molinete azul sigue funcionando la máquina de crédito naranja
La historia de Sky no empieza en el contrato SKY. El documento oficial sitúa el trabajo inicial en 2015, el primer Dai formal en diciembre de 2017 y el sistema multicolateral en noviembre de 2019. Esas etapas construyeron bóvedas, deuda, garantías y liquidaciones que heredó la marca nueva. Llamar a Sky un proyecto nacido en 2024 borraría el origen de sus riesgos e ingresos actuales.
La herencia incluye cicatrices. Black Thursday, en marzo de 2020, combinó una caída del mercado con congestión de Ethereum y rompió la competencia entre keepers. Fue un episodio de Maker, anterior a SKY, pero sigue siendo relevante porque la gobernanza actual dirige descendientes de aquellos módulos de riesgo. El cambio de nombre no reinició el pasado del protocolo.
